jueves, 30 de octubre de 2008
Intolerancia ala Lactosa!
¿Qué es la intolerancia a la lactosa?
La intolerancia a la lactosa es una condición causada por la ausencia de una enzima llamada lactasa, que hace que el cuerpo sea incapaz de digerir la lactosa, un azúcar que se encuentra en los productos lácteos.
La lactasa normalmente se produce en el intestino delgado, donde se descompone en lactosa en una forma que puede absorberse por la sangre. La falta de lactasa puede causar síntomas de incomodidad para algunas personas. Se dice que las personas que presentan estos síntomas tienen intolerancia a la lactosa.
De 30 a 50 millones de estadounidenses (adultos y niños) tienen intolerancia a la lactosa. La enfermedad afecta a algunas poblaciones más que a otras:
El setenta por ciento de todos los afroamericanos y nativos americanos tienen intolerancia a la lactosa.
El noventa por ciento a cien por cientode los asiático-americanos tienen intolerancia a la lactosa.
La intolerancia a la lactosa es menos común entre las personas de descendencia europea.
¿Qué causa la intolerancia a la lactosa?
Las enfermedades digestivas o las lesiones del intestino delgado pueden reducir la cantidad de producción de enzimas, y son la causa usual de intolerancia a la lactosa en niños pequeños. Sin embargo, la mayoría de los casos de intolerancia a la lactosa en adultos se desarrolla a lo largo de muchos años.
¿Cuáles son los síntomas de la intolerancia a la lactosa?
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la intolerancia a la lactosa. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente.
Los síntomas comunes, que comienzan aproximadamente de 30 minutos a dos horas después del consumo de alimentos o bebidas que contienen lactosa, pueden incluir:
Náuseas.
Calambres.
Pesadez de estómago.
Gases.
Diarrea.
La intensidad de los síntomas varía según la cantidad de lactosa consumida y la cantidad que cada individuo puede tolerar.
Los síntomas de la intolerancia a la lactosa pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la intolerancia a la lactosa?
Los exámenes de diagnóstico que se utilizan con más frecuencia (realizados en pacientes ambulatorios en el hospital, en la clínica o en el consultorio del médico) para medir la absorción de la lactosa en el sistema digestivo incluyen los siguientes:
Examen de tolerancia a la lactosa. Este examen mide la absorción de la lactosa en el sistema digestivo. El examen comienza en ayunas y luego se bebe un líquido que contiene lactosa; posteriormente se toman varias muestras de sangre en un período de dos horas para medir el nivel de la glucosa en la sangre (azúcar en la sangre) de la persona. El resultado del examen de glucosa en la sangre indica lo bien que el cuerpo puede digerir la lactosa.
Examen del hidrógeno del aliento. El paciente ingiere una bebida con alto contenido de lactosa, y posteriormente se analiza el aliento a intervalos regulares para medir la cantidad de hidrógeno. La lactosa no digerida en el colon es fermentada por las bacterias, y da como resultado la producción de varios gases, incluyendo el hidrógeno. Cuando existen niveles altos de hidrógeno en el aliento, se diagnostica la digestión inadecuada de la lactosa.
Tratamiento de la intolerancia a la lactosa:
El tratamiento específico de la intolerancia a la lactosa será determinado por su médico basándose en lo siguiente:
Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
Qué tan avanzada está la condición.
Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
Sus expectativas para la trayectoria de la condición.
Su opinión o preferencia.
Aunque no hay un tratamiento para mejorar la capacidad del cuerpo de producir lactasa, los síntomas causados por la intolerancia a la lactosa pueden controlarse con una dieta apropiada. Además, su médico puede sugerirle que tome enzimas de lactasa.
Los niños pequeños con deficiencia de lactasa deberán recibir cuidados médicos.
La intolerancia a la lactosa es una condición causada por la ausencia de una enzima llamada lactasa, que hace que el cuerpo sea incapaz de digerir la lactosa, un azúcar que se encuentra en los productos lácteos.
La lactasa normalmente se produce en el intestino delgado, donde se descompone en lactosa en una forma que puede absorberse por la sangre. La falta de lactasa puede causar síntomas de incomodidad para algunas personas. Se dice que las personas que presentan estos síntomas tienen intolerancia a la lactosa.
De 30 a 50 millones de estadounidenses (adultos y niños) tienen intolerancia a la lactosa. La enfermedad afecta a algunas poblaciones más que a otras:
El setenta por ciento de todos los afroamericanos y nativos americanos tienen intolerancia a la lactosa.
El noventa por ciento a cien por cientode los asiático-americanos tienen intolerancia a la lactosa.
La intolerancia a la lactosa es menos común entre las personas de descendencia europea.
¿Qué causa la intolerancia a la lactosa?
Las enfermedades digestivas o las lesiones del intestino delgado pueden reducir la cantidad de producción de enzimas, y son la causa usual de intolerancia a la lactosa en niños pequeños. Sin embargo, la mayoría de los casos de intolerancia a la lactosa en adultos se desarrolla a lo largo de muchos años.
¿Cuáles son los síntomas de la intolerancia a la lactosa?
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la intolerancia a la lactosa. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente.
Los síntomas comunes, que comienzan aproximadamente de 30 minutos a dos horas después del consumo de alimentos o bebidas que contienen lactosa, pueden incluir:
Náuseas.
Calambres.
Pesadez de estómago.
Gases.
Diarrea.
La intensidad de los síntomas varía según la cantidad de lactosa consumida y la cantidad que cada individuo puede tolerar.
Los síntomas de la intolerancia a la lactosa pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la intolerancia a la lactosa?
Los exámenes de diagnóstico que se utilizan con más frecuencia (realizados en pacientes ambulatorios en el hospital, en la clínica o en el consultorio del médico) para medir la absorción de la lactosa en el sistema digestivo incluyen los siguientes:
Examen de tolerancia a la lactosa. Este examen mide la absorción de la lactosa en el sistema digestivo. El examen comienza en ayunas y luego se bebe un líquido que contiene lactosa; posteriormente se toman varias muestras de sangre en un período de dos horas para medir el nivel de la glucosa en la sangre (azúcar en la sangre) de la persona. El resultado del examen de glucosa en la sangre indica lo bien que el cuerpo puede digerir la lactosa.
Examen del hidrógeno del aliento. El paciente ingiere una bebida con alto contenido de lactosa, y posteriormente se analiza el aliento a intervalos regulares para medir la cantidad de hidrógeno. La lactosa no digerida en el colon es fermentada por las bacterias, y da como resultado la producción de varios gases, incluyendo el hidrógeno. Cuando existen niveles altos de hidrógeno en el aliento, se diagnostica la digestión inadecuada de la lactosa.
Tratamiento de la intolerancia a la lactosa:
El tratamiento específico de la intolerancia a la lactosa será determinado por su médico basándose en lo siguiente:
Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
Qué tan avanzada está la condición.
Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
Sus expectativas para la trayectoria de la condición.
Su opinión o preferencia.
Aunque no hay un tratamiento para mejorar la capacidad del cuerpo de producir lactasa, los síntomas causados por la intolerancia a la lactosa pueden controlarse con una dieta apropiada. Además, su médico puede sugerirle que tome enzimas de lactasa.
Los niños pequeños con deficiencia de lactasa deberán recibir cuidados médicos.
La desnutricion!!!!

La palabra desnutrición señala toda pérdida anormal de peso del organismo, desde la más ligera hasta la más grave, sin prejuzgar en sí, de lo avanzado del mal, pues igualmente se llama desnutrido a un niño que ha perdido el 15% de su peso, que al que ha perdido 60% o más, relacionando estos datos siempre al peso que le corresponde tener para una edad determinada, según las constantes conocidas.
La desnutrición puede ser un trastorno inicial único, con todo el variado cortejo sintomático de sus distintos grados o puede aparecer secundariamente como síndrome injertado a lo largo de padecimientos infecciosos o de otra índole y, entonces sus síntomas y manifestaciones son más localizadas y precisas.
La desnutrición puede ser un trastorno inicial único, con todo el variado cortejo sintomático de sus distintos grados o puede aparecer secundariamente como síndrome injertado a lo largo de padecimientos infecciosos o de otra índole y, entonces sus síntomas y manifestaciones son más localizadas y precisas.
Causas que producen la desnutrición
Clases de desnutrición.
La clasificación de los distintos grados de desnutrición ha sido objeto de terminología también distinta y a veces confusa y poco connotativa. Llamamos desnutrición de primer grado a toda pérdida de peso que no pase del 25% del peso que el paciente debería tener, para su edad; llamamos desnutrición de segundo grado cuando la pérdida de peso fluctúa entre 25 y 40%; y finalmente, llamamos desnutrición de tercer grado, a la pérdida de peso del organismo más allá del 40%.
Por otro lado, siguiendo los parámetros peso, talla, edad, se ha clasificado a la desnutrición en:
1. Aguda. Deficiencia de peso para la talla (P/T). Delgadez extrema. Resulta de una pérdida de peso asociada con periodos recientes de hambruna o enfermedad que se desarrolla muy rápidamente y es limitada en el tiempo; es decir, mide el efecto del deterioro en la alimentación y la presencia de enfermedades en el pasado inmediato.
2. Crónica. Retardo en el crecimiento (talla) para la edad (T/E). Relaciona la talla del niño con la talla esperada para su edad. Asociada normalmente a situaciones de pobreza y relacionada con dificultades en el aprendizaje y menos desempeño económico.
3. Global. Deficiencia del peso para la edad. Retardo en el crecimiento y adelgazamiento. Insuficiencia ponderal. El peso para la edad es considerado como un indicador general de desnutrición, al no diferenciar el retardo en el crecimiento debido a factores socio-estructurales (desnutrición crónica de largo tiempo), del adelgazamiento correspondiente a una pérdida de peso reciente. El índice está compuesto de los anteriores (P/T x T/E = P/E).
DESNUTRICIÓN CRÓNICA EN PERU.
Uno de los principales problemas de salud infantil en nuestro país, es la desnutrición crónica existente, originada por la ingesta de una dieta inadecuada (deficiente en yodo, hierro y micronutrientes) o por la existencia de una enfermedad recurrente, o la presencia de ambas.
De acuerdo con la ENDES, el promedio nacional de desnutrición crónica en niños menores de 5 años alcanzó el 25,4% en el año 2000. Los departamentos más afectados son: Huancavelica (53,4%), Cusco (43,2%), Apurimac (43%) y Huánuco (42,8%). Los niños afectados ven vulneradas sus capacidades potenciales de enfrentar la pobreza debido al impacto directo de la desnutrición crónica sobre su desarrollo físico y educativo. (Ver gráfico)
El grado de instrucción de las mujeres en edad fértil es uno de los factores que se encuentra asociado a problemas de salud y nutrición. En el Perú 51,6% de los niños con desnutrición crónica son hijos de mujeres sin instrucción. En el año 2000, el 13% de las mujeres de las áreas rurales no contaba con ningún grado de instrucción; mientras que en las áreas urbanas, esta cifra era de 1,7% [1].
El estado ha venido asignando importantes recursos destinados a programas de asistencia alimentaria. Sin embargo, estos programas tienen algunos problemas, entre ellos: mecanismos de monitoreo limitados, escasa articulación con otros sectores sociales, duplicidad de acciones, reducida efectividad en el logro de sus objetivos nutricionales, “filtraciones” y alto porcentaje de personas no pobres que recibe estos beneficios; esto sugiere que es necesario realizar ajustes a dichos programas, a efectos de lograr los objetivos deseados.
La clasificación de los distintos grados de desnutrición ha sido objeto de terminología también distinta y a veces confusa y poco connotativa. Llamamos desnutrición de primer grado a toda pérdida de peso que no pase del 25% del peso que el paciente debería tener, para su edad; llamamos desnutrición de segundo grado cuando la pérdida de peso fluctúa entre 25 y 40%; y finalmente, llamamos desnutrición de tercer grado, a la pérdida de peso del organismo más allá del 40%.
Por otro lado, siguiendo los parámetros peso, talla, edad, se ha clasificado a la desnutrición en:
1. Aguda. Deficiencia de peso para la talla (P/T). Delgadez extrema. Resulta de una pérdida de peso asociada con periodos recientes de hambruna o enfermedad que se desarrolla muy rápidamente y es limitada en el tiempo; es decir, mide el efecto del deterioro en la alimentación y la presencia de enfermedades en el pasado inmediato.
2. Crónica. Retardo en el crecimiento (talla) para la edad (T/E). Relaciona la talla del niño con la talla esperada para su edad. Asociada normalmente a situaciones de pobreza y relacionada con dificultades en el aprendizaje y menos desempeño económico.
3. Global. Deficiencia del peso para la edad. Retardo en el crecimiento y adelgazamiento. Insuficiencia ponderal. El peso para la edad es considerado como un indicador general de desnutrición, al no diferenciar el retardo en el crecimiento debido a factores socio-estructurales (desnutrición crónica de largo tiempo), del adelgazamiento correspondiente a una pérdida de peso reciente. El índice está compuesto de los anteriores (P/T x T/E = P/E).
DESNUTRICIÓN CRÓNICA EN PERU.
Uno de los principales problemas de salud infantil en nuestro país, es la desnutrición crónica existente, originada por la ingesta de una dieta inadecuada (deficiente en yodo, hierro y micronutrientes) o por la existencia de una enfermedad recurrente, o la presencia de ambas.
De acuerdo con la ENDES, el promedio nacional de desnutrición crónica en niños menores de 5 años alcanzó el 25,4% en el año 2000. Los departamentos más afectados son: Huancavelica (53,4%), Cusco (43,2%), Apurimac (43%) y Huánuco (42,8%). Los niños afectados ven vulneradas sus capacidades potenciales de enfrentar la pobreza debido al impacto directo de la desnutrición crónica sobre su desarrollo físico y educativo. (Ver gráfico)
El grado de instrucción de las mujeres en edad fértil es uno de los factores que se encuentra asociado a problemas de salud y nutrición. En el Perú 51,6% de los niños con desnutrición crónica son hijos de mujeres sin instrucción. En el año 2000, el 13% de las mujeres de las áreas rurales no contaba con ningún grado de instrucción; mientras que en las áreas urbanas, esta cifra era de 1,7% [1].
El estado ha venido asignando importantes recursos destinados a programas de asistencia alimentaria. Sin embargo, estos programas tienen algunos problemas, entre ellos: mecanismos de monitoreo limitados, escasa articulación con otros sectores sociales, duplicidad de acciones, reducida efectividad en el logro de sus objetivos nutricionales, “filtraciones” y alto porcentaje de personas no pobres que recibe estos beneficios; esto sugiere que es necesario realizar ajustes a dichos programas, a efectos de lograr los objetivos deseados.
jueves, 9 de octubre de 2008
miércoles, 8 de octubre de 2008
TrOmBoSIS!... una enfermedad Alarmante!

La trombosis se produce cuando los coágulos de sangre (trombos) obstruyen las venas o las arterias, dificultando o impidiendo el normal fluir de la sangre. La trombosis venosa es cuando un coágulo obstruye una vena (vasos sanguíneos que devuelven la sangre del cuerpo al corazón), y la trombosis arterial es cuando el coágulo de sangre obstruye una arteria (vasos sanguíneos que llevan la sangre oxigenada del corazón al resto del cuerpo). El riesgo a la enfermedad tromboembólica venosa está vinculado a los antecedentes, estado clínico, gravedad, e intervención terapéutica realizada. Los pacientes con mayor riesgo de tromboembolismo venoso son aquellos con grandes traumatismos abdominales ó de las piernas, aquellos que van a sufrir una cirugía de rodilla y cadera, pacientes que van a ser operadas de cáncer abdominal ó pélvico o de prostatectomía retropúbica y de los pacientes con episodios cerebro-vasculares. Un riesgo algo menor lo tienen los pacientes que van a cualquier cirugía que dure más de 30 minutos, y los pacientes en reposo que tengan insuficiencia cardiaca ó infarto agudo de miocardio. Otros factores son importantes para reconocer los pacientes con riesgo aumentado de tromboembolismo, entre ellos, los que tienen historia previa (personal ó familiar) de trombosis, venas varicosas, edad avanzada y obesidad.
jueves, 2 de octubre de 2008
El gen de la Infidelidad Masculina, Excusas!!!

Ahora parece ser que la culpa de la infidelidad de los hombres la va a tener un gen, el alelo 334, que gestiona la vasopresina, una hormona que se reproduce naturalmente, por ejemplo, con los orgasmos. Según un estudio del Instituto Karolinska de Estocolmo los pacientes con con el alelo 334 reconocieron tener lazos menos fuertes con sus esposas y, además, éstas reconocieron que se sentían menos satisfechas con sus cónyuges que las que se casaron con hombres sin esta variante genética.
De ahí que los hombres dotados de esta variante del gen sean peligrosos para una relación estable. El alelo 334 se encarga del receptor de la arginina vasopresina, que es una hormona básica y que está presente en el cerebro de la mayoría de los mamíferos, según esta investigación.
El descubrimiento radica en que “es la primera vez que se asocia la variante de un gen específico con la manera en que los hombres se comprometen con sus parejas”, ha explicado Hasse Walum, del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Karolinska y uno de los responsables de la investigación.
El descubrimiento radica en que “es la primera vez que se asocia la variante de un gen específico con la manera en que los hombres se comprometen con sus parejas”, ha explicado Hasse Walum, del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Karolinska y uno de los responsables de la investigación.
El análisis se llevó a cabo durante al menos cinco años con parejas heterosexuales -más de 1.000, de las cuales 550 eran gemelos- que confesaron en test psicológicos si se sentían felices, cómo era su convivencia, si reían o besaban a menudo y sobre el futuro de su relación.
Y el resultado fue que los hombres con el alelo 334 -dos de cada cinco en este estudio- afirmaron tener lazos menos fuertes con sus esposas y, además, éstas reconocieron que se sentían menos satisfechas con sus cónyuges que las que se casaron con hombres sin esta variante genética.
Y el resultado fue que los hombres con el alelo 334 -dos de cada cinco en este estudio- afirmaron tener lazos menos fuertes con sus esposas y, además, éstas reconocieron que se sentían menos satisfechas con sus cónyuges que las que se casaron con hombres sin esta variante genética.
Walum indica que la influencia de los niveles de la hormona vasopresina y las relaciones sociales es “modesta” e insuficiente para predecir de forma exacta el comportamiento futuro de un hombre en una relación de pareja, ya que ahí intervienen otros factores socioculturales.
Los hombres con el alelo 334 “no significa necesariamente que esté menos capacitados para el amor, sino que se trata más bien de una limitación en la capacidad social”, ha matizado Wallum.
La investigación sobre la promiscuidad masculina comenzó con un estudio sobre el comportamiento de los ratones de campo machos, que son monógamos según sea la recepción de la vasopresina en su cerebro.
Este hallazgo, más allá de excusar a los hombres infieles, se prevé que servirá en un futuro para ayudar en la investigación de patologías caracterizadas por presentar dificultades en las relaciones sociales como el autismo o la fobia social, ha indicado el investigador.
Los hombres con el alelo 334 “no significa necesariamente que esté menos capacitados para el amor, sino que se trata más bien de una limitación en la capacidad social”, ha matizado Wallum.
La investigación sobre la promiscuidad masculina comenzó con un estudio sobre el comportamiento de los ratones de campo machos, que son monógamos según sea la recepción de la vasopresina en su cerebro.
Este hallazgo, más allá de excusar a los hombres infieles, se prevé que servirá en un futuro para ayudar en la investigación de patologías caracterizadas por presentar dificultades en las relaciones sociales como el autismo o la fobia social, ha indicado el investigador.
¿Alguna vez has calculado el número horas que, en promedio, dedica un estudiante a su estudio a lo largo de su vida?

Estudiar es, fundamentalmente, tratar de comprender algo de forma sistemática. No basta entender sólo algunas cosas de las que estudias; lo que hay que hacer es comprender todo lo que estudias o intentar comprenderlo siempre. El estudio no es simplemente adquirir información o conocer cosas; tampoco puede reducirse a hacer exclusivamente lo que señala el profesor. Estudiar es aplicar las facultades mentales para adquirir, comprender y organizar el conocimiento. Suena sencillo, pero no lo es tanto. El estudio cuesta porque es una especie de trabajo, y todo trabajo exige una esfuerzo un estudio sin esfuerzo ni es trabajo ni es estudio, será quizá, un simple pasatiempo. Pero para probar que una actividad es un trabajo no basta con decir que requiere de esfuerzo; también hay que tomar en cuenta que en el trabajo no se hace siempre lo que uno quiere, se desarrolla de acuerdo con un plan y un horario que uno mismo acepta y se impone. Si el estudio exige esfuerzo y hacer algo que en muchos momentos no se antoja, ¿cómo se explica entonces que muchos estudiantes estudien por voluntad propia incluso cuando no tienen exámenes? La respuesta es simple: porque tienen motivos para hacerlo.
Para estudiar existen también motivos, y lo más recomendable es encontrarlos en nuestra misión en el mundo. Digamos que para estudiar puedes tener los siguientes motivos: - Para ser más útil a los demás. - Para educarte mejor. - Para encontrar respuesta a todas esas cosas que despiertan tu curiosidad. - Para prepararte para una profesión que te gusta y que pretendes desarrollar en el futuro.
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